miércoles, 29 de mayo de 2013

A los que ya vivieron

Querrá asustarnos, querrá esclavizarnos. Plantará entonces una semilla de miedo, ese miedo paralizante. La intolerancia germinará, dando a luz a la raíz negra del odio. Brotará luego un tallo de violencia, hojas de sangre, que darán vida a frutos, llamados marginalidad, llamados terror.
Esos frutos serán los hijos del horror.
Una semilla que algunos creían una insignificancia, una sencillez en este universo, mostrará cómo el equilibrio se puede perder, cómo un mundo entero se puede descarrilar a los ojos de un pueblo que se creía inmortal. Sólo una semilla.
Podrán podar las hojas de sangre, cortar los tallos de violencia, e incluso asesinar la semilla del miedo.
Pero nuestra tierra tiene memoria, y los frutos del terror ya la han fecundado.
Nuestra tierra no habla (¡Por Dios, si hablara!) pero sabe todo, y cada hebra de su garganta está formadas por quienes la defendemos.
Su gente somos nosotros, un pueblo, que se cree inmortal.
Hoy quienes vieron crecer la perversa planta del miedo deberán sembrar una semilla nueva. La lucha, que germinará raíces de deseos, tallos de esperanzas, hojas de sueños. Frutos. Las nuevas mentes y cuerpos somos los frutos de la lucha, y tenemos en nuestras manos y en nuestras espaldas, el futuro.

Nosotros, la garganta de la tierra, preferimos morir luchando por este único color, porque sabemos, que es infinito.

Autor: BichoLocura 

No hay comentarios:

Publicar un comentario